miércoles, 16 de diciembre de 2015
Resetear
Cumplo 33 años la semana que viene. No quiero, no encuentro motivo de festejos, fue el peor año o uno de ellos. Perdí todo, perdí a mi pareja, perdí un trabajo, y estoy al borde de perderlos a todos, perdí a mis amigas, perdí mi cordura.
Perdí mis fuerzas de luchar cuando me di cuenta que este nuevo gobierno viene arrasando con todos los derechos conquistados durante doce años. Perdí mi departamento de soltera. Perdí, perdí y perdí.
¿Cómo pensar en que se puede salir adelante si miro atrás y veo todo oscuro?¿Qué hago ahora?¿Cómo me levanto?.
Trato de hacer cosas, salir con amigos que hace mucho no veía, me apoyé en la familia más que nunca, intenté conocer chicos, pero me dí cuenta que tratar de tapar la soledad no era lo que buscaba.
No tuve tiempo de pensar en hacer yoga, o alguna actividad que despejara mi mente que va a mil revoluciones por minuto.
No encontré un psicólogo que me ayude a salir de una cárcel de tormentos, de angustias pasadas y cuestiones no resueltas.
Pensaba que a mis 33 años, estaría residiendo en Buenos Aires, trabajando en el periodismo, conociendo personas nuevas, teniendo mi propio departamento, quizás con una pareja, quizás con hijos.
Sin embargo la vida me dio un vuelco de página y me puso en un punto del cual no puedo salir. Debería pensar en algún mensaje positivo, pero sinceramente no me sale, no lo encuentro, no encuentro palabras para darme fortaleza.
Claro que soy fuerte, pasé las peores tormentas pero todas ellas dejaron marcas en mí, y no tengo ganas de luchar, ni por un trabajo, ni por una pareja, ni por hijos, ni por una vida feliz.
Les pido disculpas si esperaban algún mensaje esperanzador, pero no lo siento, solo espero calma, calma en mi mente, calma en mis sentimientos.
Habrá que cerrar una etapa, pensar en otra, los cambios de año son excusas para cambiar, para resetear, empezar de cero.
La gente no está acostumbrada a leer estas cosas, no está acostumbrada a que le pidan ayuda, a escuchar cosas malas, a que los necesiten, sólo quieren estar ahí para los logros, pero les incomoda las malas rachas.
decía Eduardo Galeano en el libro de los abrazos: Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Chau morocha
El blog es personal. Lo uso para contar experiencias en general con aspectos de la vida, con enseñanzas y con frustraciones. Hoy quiero hablar de política, que también forma parte de eso.
Si sos anti K, no te va a gustar lo que voy a decir, por eso sugiero que no lo sigas leyendo, porque no lo vas a entender, aunque lo explique miles de veces.
Papá era radical, en el 83, tenia apenas dos o tres meses y me ponía una boina blanca para salir a victorear a Alfonsín, yo nací con la democracia. Papá era correligionario, tenía ideas muy claras acerca de la realidad y fue parte de la militancia de esa época. Recuerdo haber estado siendo una niña en los comités de la UCR.
Recuerdo también las largas discusiones con mi abuelo, bien peronista, que defendía los derechos que Perón les había dado, y en la mesa había grandes debates de padre e hijo. Es lógico que hubiese amado la política desde chica.
Pero no fue hasta que fui una adulta, hasta que me comprometí con ello. Soy distinta, siempre lo fui, aunque hay miles como yo, siempre pensé en que había que ayudar al otro, al que menos tenía, pero no sabía como. Busqué lugares de pertenencia y no los encontraba. No me sentía radical, tampoco comunista, no encajaba.
Un día, un hombre me cautivó con sus discursos, al principio lo rechazaba por esa concepción que tenía de chica que los peronistas eran los malos. Pero cuando, lo escuché hablar de derechos humanos, de bajar los cuadros de los genocidas, de desapegarnos de Estados Unidos, dije, por ahí viene la cuestión...
Pero no fue hasta que llegó ella, que mi cabeza se dio vuelta. Ella, una mujer en un mundo patriarcal, diciendo que los hombres la criticaban por sólo el hecho de ser mujer y que por eso sabía que le iban a hacer las cosas difíciles. La amé...
Me acerqué a un grupo, por casualidad de militantes pendejos de una agrupación que se llamaba Movimiento Evita, y fue la mejor decisión en años. Un grupo de pibes que tenían en claro que querían, que país querían, que defender, y donde estar. Mi amistad con ellos es una de las cosas que llevaré para siempre en mi corazón.
Fuimos al barrio felisa, hicimos copas de leche, buscábamos como conseguir facturas y plata para poder bancarlo, los útiles escolares con las clases de apoyo, porque sí señores, lo hacíamos por amor, no porque nadie nos pagara.Nos levantábamos a las 8 de la mañana para ir a militar, por amor.
después seguí con mi defensa a las mujeres, y crecí demasiado, de comprensión del empoderamiento de la mujer en todos los sectores y así lo milité y lo sostuve.
Me banqué que me digan choripanera, que me nantenían, las peores descalificaciones e insultos. Me alejé de muchos grupos de pertenencia y otros se alejaron de mí, incluso familiares, por lo que pensaba. Pero siempre seguí adelante, porque pensaba que la política es la herramienta para poder construir y si así no lo entendían, no tenía ganas de seguir discutiéndolo.
Vi a los gays celebrar que podían casarse, vi a chicos volver a estudiar, ví a personas como mi vieja que la peleó desde que mi viejo murió por el sueño de mejorar su casa poder tenerla gracias al Pro cre. ar, vi tantas leyes, tantos derechos que jamás pensé que podíamos conquistar después de un 2001 que nos dejó trocando comida, y viviendo con dos mangos. Yo estaba en el Club Argentino cuando la gente llegaba en masa a canjear ropa por comida.
Hoy me toca despedir a la mujer que me cambió la vida, o a la segunda porque en realidad mi mamá me la dio; me toca despedir a la mujer que me hizo crecer, comprometerme con el otro, a dejar de ser egoísta y pensar en el que no tiene, a bajarme de un caballo que nunca había comprado, porque no nací en cuna de oro de padres empresarios sino de padres laburantes.
Si no fuera por ella, quizás estaría mirando las cosas de afuera, o absorta en una burbuja frívola. Por suerte fui distinta, por suerte pensaba distinto.
No me voy a ningún lado, seguiré como siempre, "bancando los trapos", con mis compañeros, con mi otra familia de amigos militantes que la vida me dio. Seguiré reclamando cuando los derechos de los más vulnerables no se respeten, y putearé y pelearé cuando haya que hacerlo, cuando nos quieran llevar puestos.. ojalá que no sea así, quiero que a todos nos vaya bien, quiero que todos tengamos trabajo y podamos comer y no volver a esa época nefasta que fueron los 90 y los 2000.
Gracias por todo Cristina, hasta siempre, hasta nunca.
martes, 8 de diciembre de 2015
Amor Propio
El egoísmo sano, el amor propio, no se llega a conocerlos así porque sí. Me han llamado egoísta y he tratado de pedir perdón cuando estaba equivocada. No soy perfecta, y si algo aprendí en este último tiempo, es a reconocer errores y a pedir perdón por ellos,
Pero también me he cansado de pedir perdón y de sentir culpas por todo, Si dije algo fuera de lugar, si no te gustó, si te molestó. Me hago cargo de lo que digo, no de lo que entiendas; y para tener un poco de amor propio y no mendigar amor he tenido que pasar por años fatales, y por experiencias traumáticas que me han llevado a pensar y a decir lo que quiero hoy.
he sufrido por retener a personas a mi lado, cuando ya no se podía más seguir, he querido no tirar a la basura, y nunca darme por vencida en ningún aspecto de la vida, mucho menos en el amor o en las relaciones, pero tuve que entender, que a veces el otro no quiere luchar, bajó los brazos, y ya no quiere que insistas en pelear.
Y tuve que irme... Por eso aprendí a no quedarme donde no me necesitan, a no buscar a quien no me busca, a no insistir cuando me lo piden, aunque reconozco que he caído alguna que otra vez en la necesidad de tratar de buscar explicaciones.
Desde que estoy soltera, he pasado por todas las etapas de un duelo, y en este momento siento que podría dar clases de ello, jaja, que podría decirles a todos, como deben actuar, o explicarles el por qué se da o no se da una relación, si avanzará o no, o por qué hay hombres que tienen tanto miedo a decir lo que sienten, a enamorarse, a sentir.
Y también, he aprendido que ahora, tengo que reconstruir los pedazos que quedaron rotos de un amor que terminó, y seguir adelante.
No busco enamorarme, no podría hacerlo ahora cuando hay cosas en mi cabeza y en mi corazón que no han sanado. Pero si busco conocer gente, hacerme de nuevos amigos, y si son varones, conocer y sacar cada una de las cosas buenas que tienen, Conversar, tomar una cerveza, entender si sufrieron, si son demasiado inteligentes, apáticos, introspectivos, o enamoradizos. No quiere decir que tendré sexo con todos ellos, sólo elegiré en base a un sin fin de cualidades. No voy a entregar mi cuerpo a cualquiera porque es el único que tengo, y así lo entendí.
He pecado de sabelotodo, y he intentado explicar a personas o tratar de hacerlas entender, por qué son así y que liberen ese sentimiento cerrado, ahogado que los debe consumir, y que seguramente, es la razón por la cual tantos hombres le tienen miedo al amor, o al compromiso.
A veces no entiendo que no es fácil para algunos escucharlo, o que no quieren escucharme, como me ha costado a mi entender consejos, o aprender de quienes pasaron por una experiencia similar.
No tengan miedo a enamorarse, que yo no quiera hacerlo ahora, no significa, que algún día me golpee, y abra mi corazón y vuelva esa adrenalina dormida, mientras eso llega, creo que lo mejor es conocer a otras personas, pero no lastimarlas, abrirse hasta donde uno puede, y ser sinceros; no maltratar nunca, porque en algún momento, las cosas se dan vuelta y pasamos de lastimar a ser lastimados y a entender, cosa que a mi me tardó años, que un elogio hay que agradecerlo, que si lo dicen es porque uno lo merece, no rechazarlo ni enojarse, Un elogio no significa, nada más que eso, un signo de respeto, de admiración hacia algo, algún atributo físico, mental u emocional que tengas. Es eso, no significa que me casaré con vos, ni que pensaré en que nombres les pondría si tuviéramos hijos, es un elogio. Un regalo mío hacia vos.
Ojalá que cada vez que pase por alguna situación triste, vuelva a releer lo que escribí alguna vez, y que estas palabras retumben en mi mente cada vez que lo necesito. "Me acepto, y me quiero tal cual soy".
jueves, 3 de diciembre de 2015
Es ansiedad, no locura
Iba a hablar de hombres, pero mejor, lo dejo para cuando mi cabeza pueda llegar a conclusiones. Tengo ganas de hablar de fracasos, de ansiedad y de cómo nos sentimos cuando no alcanzamos nuestras metas y sobre todo esa gran palabra que es la maldita. Inseguridad.
Dicen que los ansiosos somos los más productivos, como también lo dicen de los locos. Creo que hay que naturalizar el término loco, y pensar que en cierta forma todos lo estamos, y todos sufrimos alguna crisis en algún momento de nuestras vidas.
Hay personas que creen que la ansiedad, es un estado momentáneo, es creer que cuando rendís una materia, te duele la panza de esperar a la nota final. Déjenme decirles que eso no es ansiedad.
La ansiedad, sin meterme en términos médicos es el temor al futuro, a lo que nos pueda pasar; se llega a un punto en la que no se duerme, no se come, los dolores en el pecho se acrecientan y se dificulta el respirar, la ansiedad es la prima hermana de la depresión.
Pero claro! Nadie se banca que les cuentes que tenés esa neurosis, tus amigas se alejan porque no quieren alguien negativo en el grupo, en tu trabajo piensan que no tenés ganas de ir, cuando en realidad hay días que no podés levantarte de la cama, porque el peso de la angustia es más fuerte, ni hablar de los hombres!, Una amiga me dijo una vez: "nunca le cuentes tus problemas de la cabeza a un hombre", porque te aseguro que huyen, bajo distintas excusas, no se la bancan, piensan que estás loca, así de simple.
Nos sentimos frustrados, porque nunca obtenemos lo que queremos, nada nos satisface; mi madre me dice que soy una "insatisfecha crónica y le da en la tecla, es la perfecta definición.
"La ansiedad es una respuesta emocional que se presenta en el sujeto ante situaciones que percibe o interpreta como amenazantes o peligrosas", dicen los que saben y en Estados Unidos, hay 40 millones de personas que lo sufren
El trastorno de pánico, es uno de los más comunes, antes se le decía ataque de histeria, ahora son los "Panick atack"
A mí me pasó hace unos años, lo sentí por primera vez luego de una ruptura amorosa; me dolía el pecho, no podía respirar, mi foco de atención se había ido hacia un punto en que no podía ubicarme.
Busqué ayuda, creánme amigos, que para mí no tiene solución, a pesar de que he buscado ayuda, esa sensación de ahogo me llega cuando estoy pasada de rosca, cuando no puedo cumplir con todos mis trabajos, o las exigencias, y sobre todo en el amor.
Esa pregunta que te da vueltas, cuando estás sola y no te la bancás, te crees lo que te dicen que la soledad es el momento para reencontrarte con vos misma y yo pienso que es un verso, que lo que más necesitamos es una compañía; pero claro, primero hay que tranquilizarnos porque los hombres se espantan, como cuando acompañan a una mujer de compras.
Y no.. pero hace un tiempo me pasó algo extraño, en una situación con un muchacho, mi cabeza se abrió de repente y pensé que veía la luz del problema, podía estar relajada sin pensar, en que noticias ocurrirían mañana, que tendría que discutir con mi jefe sobre algún tema, que me tengo que poner a pensar en todas las notas que tengo que escribir al día siguiente (soy periodista) y lo disfruté. Por espacio de unos minutos respiré profundo y la vida tuvo sentido.
¿Entonces la ansiedad se puede manejar? No tengo la respuesta, pero si creo que uno puede respirar, (bastante), porque hay noches que ni inhalar ni exhalar ni escucharme 200 métodos de reiky para dormir me sirven. Si en ese momento, tuve la lucidez de pensar en que hay que dejarse llevar, ¿por que no pensarlo todo el tiempo?.
No voy a hablar de los Toc´s porque eso es algo que puede acompañar o no al ansioso, el mío es el trabajo según la psicóloga, esa necesidad de ser perfecta, de ser la mejor, de no fracasar, de estar en el momento justo, pero hay gente que revisa veinte veces antes de irse si cerró la puerta o se peina demasiado... Insisto, lo hablo de la experiencia personal, si les pasa algo de esto, consulten a un médico.
Si sos amigo, pareja, familiar no nos cuelgues, no te alejes, te necesitamos aunque nos encerremos en nosotros mismos, llámanos para tomar un mate, para salir a caminar, para olvidar un minuto que tenemos tantas cosas que pensar que la cabeza parece que va a explotar.
Sepan que no nos vamos a relajar un segundo, pero cuando estamos bien, somos demasiado productivos, al extremo de volver locos a nuestros compañeros porque siempre estamos demasiado acelerados para el resto.
Pero que si nos encontramos acompañados, todo cambia, se vuelve más simple, el dolor de pecho se calma, la ansiedad pasa a segundo plano, porque estamos con alguien que nos escucha, o nos hace reír.
Y ahora estoy ansiosa porque no sé cuántos van a leerlo y si les va a gustar jajajaja. Saludos
me olvidaba! es la ansiedad, según wikipedia es femenino, hasta eso nos tenía que tocar!
Les dejo algunos artículos sobre la ansiedad, están en inglés...
http://www.huffingtonpost.com/2015/04/20/things-anyone-who-loves-a-woman-with-anxiety-should-know_n_7089066.html?ir=Good+News&ncid=fcbklnkushpmg00000023#slide=start
http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastornos-de-ansiedad/trastornos-de-ansiedad_37135.pdf
domingo, 29 de noviembre de 2015
32 ... y el pescado sin vender
Hace tiempo que tengo ganas de escribir, y por que no hoy, cuando los sentimientos afloran y cuando uno quiere poner blanco sobre negro en situaciones de la vida que ocurren. Y que hablando con amigas mujeres, de mi edad noto que es preocupación, porque nos vamos poniendo grandes, porque empezamos a tener contradicciones entre lo que queremos, lo que sentimos, lo que vamos masticando y madurando.
Tengo 32 años, soy una periodista, creo que soy buena, capaz de proponerme cualquier cosa en el campo de mi trabajo, tengo sueños, metas, que aún no se han cumplido, quizás porque no tenían que darse o porque aún no es el tiempo.
Desde hace días que vengo sosteniendo en mi cabeza pensamientos que pasan continuamente, y tienen que ver con la cuestión de la maternidad. Creo que hoy puedo decir que soy una profesional con muchas aspiraciones, ganas de viajar, de vivir la vida, de conocer otros ambientes, otros lugares de trabajo, pero de repente, se me vienen a la mente, a veces porque lo pienso, y otras veces impuestas, el tema de ser madre.
Uno sabe que uno hoy puede decidir cuando ser madre, pero también piensa que hay una época para serlo, pienso en que el tiempo corre, y que hoy estando soltera, sería muy difícil poder tener una pareja y un hijo. Lo pienso, lo medito, y me pregunto si es lo que realmente quiero, o es lo que tiene que ser así. Como feminista que soy diría que no, que uno lo decide cuando tiene ganas, y hoy realmente no tengo ganas de serlo, porque soy egoísta y pienso en todas las cosas que me faltan por vivir y en la concreción de esas metas; pero siempre hay alguien que te rompe esa burbuja, o una imagen.
Me pasó hoy cuando estando en la plaza con mis sobrinas, vi padres y madres con sus hijos jugando, y se me hizo un nudo en la garganta, y apareció esa pregunta ¿Quiero yo esto para mí?, ¿Quiero tardes jugando con mis hijos? ¿Quiero desprenderme de mis metas para pensar en tener un bebé? No lo sé, creo que no, y vuelvo a amargarme por esa contradicción entre lo que quiero y lo que no quiero.
La maternidad visto del lado de mis amigas y de mi hermana es algo maravilloso, que tiene sus cosas, los chicos van creciendo y los padres son felices, completos, pero no se si estoy dispuesta a dar ese paso.
Claro que siempre alguien te lo recuerda, cuando estas de novia, te preguntan cuando te casas, cuando te casas ya te preguntan cuando vas a tener un hijo y cuando estas amamantando el primer hijo, te preguntan cuando viene el otro, y OJO si estas sola, las miradas prejuiciosas comienzan a aparecer, por que no te casaste, por qué no tenes pareja, por que estas sola. La sociedad no entiende que detrás de una mujer hay una historia, que hay decisiones que una toma porque considera que son más importantes que otra, sin embargo nunca falta el que te pregunta y vos para cuando.. 32 y el pescado sin vender.
Trato de reírme, de ser simpática, sin embargo ese prejuzgamiento me irrita, por que si decido o si decidí estar soltera es porque en este momento es lo mejor para mí; porque quizás al momento no encontré ese compañero que me complemente y por que sí, porque hablo de que me complemente y estoy siendo totalmente egoísta; pero necesito serlo. Otro día y en otro capítulo hablare sobre los hombres, y su terror a avanzar en una relación.
¿Soy acaso una mala mina, por que quiera conocer gente, disfrutar momentos, o tratar de entender los sentimientos masculinos?¿Soy una mala mujer, porque siento que a mis 32 no quiero ser madre?Después de historias lindas y otras fallidas quiero vivir mi vida como la siento, como tengo ganas y con quien tenga ganas de compartirla y dejar de preocuparme por lo que la sociedad me diga que tengo que hacer...
¿Estoy perdiendo tiempo? ¿Me arrepentiré de estas palabras cuando en unos años, quizás no tenga hijos y quiera tenerlos? No lo sé; es una de esas grandes preguntas y ansiedades que no me dejan dormir de noche... pero creo que tengo tiempo para descubrirlo.
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